Mostrando entradas con la etiqueta Carril bici de Zamora. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Carril bici de Zamora. Mostrar todas las entradas

martes, 27 de abril de 2010

El respeto y el no respeto hacia el ciclista y el carril bici

El viernes estaba dando un paseo con Juan Carlos por el camino que va al lado del carril bici. Nos estábamos desquiciando porque, cuando mirábamos al carril, siempre había algún peatón caminando por todo el medio. Nos decidimos a sacar fotos. Os dejo alguna y, después, sigo con el artículo:

Cuando ya llevábamos un rato, llegamos a donde está la acera, y no había absolutamente nadie por el carril, tan solo un ciclista que estaba disfruntando de su paseo en bici, por lo que voy a hacer lo siguiente: por un lado, felicitar a todas las personas que iban por la acera, porque no molestaban a los ciclistas y, por el otro, hacer una reflexión sobre la parte de "lo oscuro" (hay una parte que tiene muchos árboles y, en invierno, apenas se ve).
Veréis, si vamos por la parte de abajo, hay unos dos kilómetros que son de carril bici y un gran camino de tierra. Luego, empieza el tramo "oscuro", donde el camino se estrecha. En más de una ocasión es mejor meterse en una orilla del carril, sin molestar, y seguir. Eso en este cacho, pero, ¿qué pasa con los aproximadamente 2 kilómetros con un camino bastante grande?¿Qué es lo que sucede?¿La gente no se quiere manchar las suelas de los zapatos o de las zapatillas de deporte y prefiere fastidiar a los que vamos con la bici? Parece una auténtica tontería, pero es cierto.

LA SEÑALIZACIÓN

Además, también hay una señalización. Hasta ahí está bien, yo soy partidario de que se señalice, para saber en qué tramos se puede ir juntos, tanto peatones como ciclistas, pero, lo que no está nada bien, es que hayan puesto en el tramo del camino unas cuantas señales de "Compartido". Para colmo, hay una en el carril que está al revés (o, al menos, si no la han arreglado, estaba).

Otra de las cosas que están muy mal son los perros. Muchos de ellos van sueltos (no todos, ¿eh?) y eso puede provocar algo muy, muy grave.
También habría que intentar cambiar la actitud de algunas personas. En más de una ocasión, cuando he salido con la bici, ya sea con Bicizamora o con mi padre, nos ha tocado parar, decirles a los peatones que iban por todo el medio que, por favor, nos dejaran un sitio, y las contestaciones... No eran lo que se dicen buenas.
En invierno, por el frío y las lluvias, hay menos personas y se va mejor, pero también hay menos ciclistas, porque muchos deciden aparcar la "burra", por lo que de poco sirve.
A esto me gustaría añadir una cosa más. Cuando, los que montamos en bici, ya sea de carretera, montaña, paseo... vamos por una calle peatonal, en el horario indicado (en Zamora hay calles peatonales con horarios) La gente se queja, ha habido personas que nos han dicho alguna tontería...
Bueno, pues finalizo el artículo felicitando de nuevo a todos/as los que no van caminando por el carril bici, sino que usan el camino y la acera, y pidiendo un poco más de respeto por las personas que no lo hacen.

jueves, 21 de enero de 2010

¿El carril bici, compartido?


Soy un gran aficionado a la bicicleta, como bien se puede apreciar en este blog, y por eso me gustaría hacer este artículo. Hace poco, estaba dando una vuelta por el carril bici, cuando veo una señal. ¿Qué había en la señal? Pues un peatón, una bici y un rótulo que ponía "COMPARTIDO". Y, entonces, mi padre formuló la pregunta del millón: ¿quién tiene prioridad aquí, los ciclistas o los peatones?" Se supone que, en un carril bici con un gran camino al lado, la prioridad será nuestra, del ciclista, biciusuario, cicloturista, "bicicletero", o como queráis llamarlo. Decidimos seguir, y vimos unas cinco señales más. ¿Y qué más vimos? Pues que la gente, al ver esas señales "de tráfico", habían comenzado a ir más hacia el medio (cosa que mucha gente ya hacía), a meterse por los dos carriles, sin dejar paso a las personas que solemos ir en bici por el carril de Zamora. Llegamos a la conclusió de que, si iban más de dos personas (o dos personas) ocupando el carril bici, los dos carriles (siempre los dos carriles, ya que si solo ocupan uno, podemos pasar por el otro), ya tenían prioridad ellos, ya fueran dos personas o cincuenta ocupando los dos carriles. Pero, si solo va una y va ocupando un solo carril (¡¡¡felicidades por las personas que lo hacen!!!), tenemos prioridad nostros.
¿Qué pasa? No podemos ir por muchas carreteras porque están intratables con muchos coches y los arcenes, también en muchas de ellas, están muy sucios; apenas podemos circular por las aceras y, para colmo, cada vez podemos circular menos por el carril bici de la ciudad. La inmensa mayoría de las personas se apartan, otras muchas, piden disculpas muy amablemente por avisar de que íbamos, pero hay otras muchas que nos miran mal y, aunque les pasemos y les digamos que, por favor, que se aparten, no hay manera, y nos dicen cosas poco agradables, que no quiero pronunciar aquí.
Espero que esto se aclare, y dentro de poco podamos circular por el único sitio "dedicado a la bici".

martes, 8 de septiembre de 2009

Locura por la bici


Recuerdo que cuando tenía cinco años, era incapaz de estar más de medio segundo viendo una tienda de bicis; ahora, soy capaz de tirarme un cuarto de hora. También recuerdo que, cuando comenzé, ya me parecía duro llegar a los 20 kilómetros hora, y que sería incapaz de llegar a coger más velocidad, y pensaba que si el miedo que le tenía a las bajadas se me quitaría. Ahora, soy capaz de llegar a cuarenta kilómetros hora, y en las bajadas, poniéndome "a lo Perico", cogo los 5o sin miedo. Os cuento esto como inicio de artículo para que veáis todo lo que he cambiado, desde que era pequeño a ahora, con esto de la bici. No sé a vosotros, pero a mí me parece increíble. Otra de las cosas que también me parecen increíbles es que, en plena temporada de exámenes, teniendo que estudiar un m0ntón, aún me queden fuerzas para salir en bici, aunque, por el tiempo, sólo sea hasta Bamba, o hasta el carril bici (10 kilómetros). Como podéis observar, soy lo que se dice un loco de la bici, y, además, que hago un montón de sacrificios por ella. En más de una ocasión, cuando he acabado algo cansado, puedo sentarme y descansar, pero yo no hago eso porque quiero sentir la felicidad de cuando una persona se pica con otra, quiero sentir el aire que da en la cara cuando bajo a "lo Perico", quiero subirme sobre el sillín y pedalear cuarenta kilómetros, "aunque llene de sangre la carretera", como decía el fenómeno Agustín Tamames.
Como podéis ver, todo por la bici. Nos vemos dando pedales.

sábado, 29 de agosto de 2009

Cada vez se nos tiene menos respeto a los ciclistas

Llevo queriendo escribir este artículo un montón de tiempo, pero no he tenido ocasión. Cada vez que veo alguna injusticia con nosotros, los cicloturistas o ciclistas, me acuerdo de que tengo que hacerlo. Ahora tengo la oportunidad. Os voy a contar de una cosa que no me parece nada bien: lo pocpo que se nos respeta. Cuando vamos por el carril bici de Zamora, hay muchas veces que hay gente andando por el medio, o por ambos carriles (en el de Zamora hay dos). Les decimos con toda nuestra buena educación que nos dejen un sitio para pasar, sólo un carril. Por lo general, nos piden perdón, y que, para otra vez, no ocuparán tanto sitio. Pero hay muchas personas, por desgracia, que no nos hacen caso y, en una ocasión incluso a unos amigos y a nos dijo un señor "yo voy por donde me sale de los co...". En otra ocasión, mi padre iba detrás de mi con el coche, y yo iba con la bici. Iba 25/30 con el coche, dirección al bosque de Valorio, en Zamora. Estábamos a mitad de camino, cuando me pasa un coche y venga a pitarme. Me pegó un susto tremendo. Hay que reconocer que yo iba despacio por esa carretera, pero iba bien para que no me pitara de esa manera, encima, haciendo gestos, y prefiero no saber qué diría. Cuando llegué, me metí en el bosque junto con mi hermano. Mi padre tardaba en llegar y fuimos a buscarlo. Me lo encontré hablando con el señor que me pitó el principio. Al final, no recuerdo a qué conclusión llegamos.
Con esto, quiero decir que cada vez se nos tiene menos respeto. Se creen que nosotros somos como los perros que abandonan, que somos unos bichos muy extraños subidos en una cosa con dos ruedas. Como sigamos así, no podremos subirnos ni si quiera al rodillo porque mete mucho ruido.
Aquí, en la comunidad donde vivo, ocurren cosas de estas a menudo, como en otros sitios, pero, cuando viene la Vuelta Ciclista a España, nadie se queja. Todo el mundo quiere que ganen los mejores, y nadie se queja de que se encuentran a los ciclistas por la acera, sortenado gente. Bueno, esperemos que esto mejore.

Si queréis más "aventuras" mías por el carril, dejad un comentario, que eso va para un libro.