domingo, 8 de agosto de 2010

Muchas gracias, amigos


Acabo de volver de Ávila, más concretamente de la II Ciclomarcha Carlos Sastre, de la que, por cierto, mañana mi padre pondrá la crónica (llegó algo cansado, jeje). Pero yo ahora quiero hablar de los organizadores, la Fundación Provincial Deportiva Víctor Sastre. Ayer me encontré con una persona con la que ya estuve el año pasado y que es lector del blog (el año pasado, por estas fechas, no me conocía aún). Me paró y me dijo: "Tú eres Alejandro, ¿verdad?". ¿Y esto?¿Una persona de la Fundación Provincial Deportiva Víctor Sastre hablando conmigo y llamándome por mi nombre? "Sí, soy yo". Resulta que, como he dicho, era lector del blog. Estuve un ratito hablando con él. Paciencia y amabilidad son las dos palabras que mejor lo describen. Más tarde, estuvimos mi padre y yo otra vez con él (antes mi padre no estaba). Le preguntamos por la anécdota que nos sucedió el año pasado a él y a mi, y nos dijo que algo le sonaba. Pasó entonces Víctor Sastre, padre de Carlos Sastre, por allí y este hombre (Jesús, creo) lo llamó. Vino a vernos y Jesús (que me perdone si no te llamas así), le dijo que tenía un blog y que me gustaba mucho el ciclismo. Y empezó a hablar conmigo: fue una aunténtica alegría que el padre del ganador del Tour de Francia y, además, el que lleva al Fundación Provincial Deportiva Víctor Sastre, de la que han salido ciclistas como Chava, Mancebo o su propio hijo, Carlos, estuviera hablando conmigo. Al final, nos hicimos una foto Jesús, Víctor Sastre y yo y una de la que no me enteré, que es la de arriba.
Estos dos somos: Jesús y yo, cada uno con una camiseta distinta de la II Ciclomarcha Carlos Sastre.
Aquí estamos Víctor Sastre y yo a las puertas del Pabellón Víctor Sastre.

Pero no solo de los organizadores vive el hombre, y también se acercó el hijo de Víctor, Carlos Sastre, para firmar todo lo que se le pusiera por delante. Yo le dejé mi boli ayer y se lo quedó, es decir, que he tenido un boli que ha firmado todo lo firmable por Carlos Sastre ayer. A mi me firmó la camiseta que llevo en las fotos (que, por cierto, es ganando una etapa del Tour de Francia 2003, cuando levantó los brazos y se puso el famoso chupete). A mi padre, el maillot Castelli de la marcha de este año y, a mi hermano pequeño, un póster. Conmigo, además, se hizo una foto:

Carlos es una gran persona, muy majo, y que se mostró muy agradable y simpático con todos los que nos poníamos delante de él para que nos firmara algo o nos pudiéramos hacer una foto con él. Yo, sinceramente, lo he visto mucho más delgado que el año pasado; también hay que decir que venía de disputar el Tour, como el año pasado, y de hacer tercero en la Clásica de San Sebastián.
En fin, quiero decir que ha estado muy bien.

sábado, 7 de agosto de 2010

Alberto, no debiste haberlo hecho


Mientras estaba esta semana en el pueblo, me he enterado de que Alberto Contador ha dejado el Astana (cosa que ya se preveía, aunque él no había dicho nada) y, lo que más me preocupa, que había fichado por el equipo de Riis.
Él es un tío listo que sabe elegir sus equipos, pero no creo que en el Saxo Bank tenga suerte, no voy a tener pelos en la lengua. Veréis, ¿os acordáis del Tour del 1.996? Lo ganó Riis por delante de Miguel Indurain, que ese año ya empezaba a "flojear". Bueno, pues desde ese Tour, este ciclista solo ha ganado otro con Carlos Sastre. ¿Por qué? Porque él ya está maduro, pero, no haber sido por eso, no lo hubieran conseguido.
Alberto también está maduro, pero no llega a los 30 años, eso hay que saberlo. Ahora mismo está en una edad buenísima para el ciclismo, los 27 años y ya lleva dos Tours a las espaldas, por lo que ya tiene madurez, pero, aún así...
Pero no todo es negativo, y una cosa que me ha encantado ha sido la preparación. Desde que está en el Astana se daba grandes palizas desde principio de temporada, pero en 2.011 no. "Todavía es pronto para saber el calendario, pero sí que tengo pensado hacer dos grandes tours el año que viene. No sé exactamente cuáles, pero ya hay que empezar a cambiar un poquito el sistema de entrenamiento y tal vez comenzar el año más relajado". También es bueno que él esté ilusionado, y no cabe duda de lo que está.
Riss es un chico listo, sí, pero yo creo que le falta un punto que otros direcotres como Eusebio Unzúe tienen.
Bueno, esperemos que nuestro amigo Alberto tenga buena suerte en esta nueva aventura.

viernes, 30 de julio de 2010

Así vamos mal... O peor


Ahora mismo he estado mirando las webs del diario Marca, de la revista Ciclismo a Fondo, de Amigos del Ciclismo y de esciclismo.com y no he encontrado absolutamente de nada de esto, así que creo que os puedo hablar de lo que está pasando con el equipo Caisse d´Espargne: me parece increíble que un equipo con tanta importancia como es éste no tenga un nuevo patrocinador para 2011. Desde luego, este año se lo ha trabajado de lo lindo, ganando cosas importantes.
Además, yo creo que tampoco hace falta mencionar la gran experiencia de Eusebio Unzúe, una persona que ha dirigido a los Indurain, Perico, Arroyo, Chozas, Luis León, Valverde o yo qué sé quién más.
¿Qué narices es esto? ¿Será que cada vez el ciclismo tiene peor imagen? ¿Ya nadie nos quiere patrocinar? O, si se quisiera (cosa que, visto lo visto, parece que no), ¿sólo importa el dinero?.
Vamos a ver: Iván Guitiérrez, campeón de España. Ya solo con eso yo tendría suficiente, pero, claro, como ha habido problemas con Valverde... Eso será lo que piensen muchos patrocinadores, y que alguien me corrija si no estoy en lo cierto.
Me parece vergonzoso que el equipo heredero del Banesto o el Reynolds ande ahora así. ¿Tampoco cuenta la experiencia de Unzúe?

jueves, 29 de julio de 2010

Vosotros podéis


Tengo la suerte de tener mucha relación con Javier Castañer y tener en mi Facebook a un grandísimo ciclista: Francisco Javier Hidalgo. Os informo de que Francisco, con la ayuda de Javier Castañer como preparador y la colaboración de Fran Vacas y Naturasport, intentará batir el récord de la hora el cuatro de septiembre de 2010. Este récord de la hora será el de máster 30.
Castañer es una grandísima persona y me gustaría que todo le saliera bien para que el corredor Hidalgo pueda batir el récord de la hora; os puedo asegurar que, desde su Facebook, Javier habla bastante de esto y, desde luego, se lo curra. Yo desconozco cómo prepara a Fran (como lo llaman), pero tiene una gran experiencia (segundo mejor récordman de España después de Indurain).
Respecto al ciclista que esperemos que bata el récord de la hora, también tiene mucho mérito ya que, hace dos años, cuando había pensado también batir el récord de la hora, sufrió un ictus que le paralizó el lado derecho del cuerpo.

martes, 27 de julio de 2010

Alberto Contador, sin Vuelta


Alberto ya ha ganado el Tour de Francia, (cosa que todos sabemos) y, desde luego, le hemos visto muy cansado. ¿Para qué seguir compitiendo en una grande?. Javier Guillén, el director general de la Vuelta a España, ha lamentado que el de Pinto no venga a la ronda española, que se disputará del 28 de agosto al 19 de septiembre, aunque "siempre será bienvenido", según Javier.
"Creo que va a ser una gran Vuelta. Alberto ha decidido no venir y desde aquí le envío mi felicitación por el Tour. Si no viene, no pasa nada. Esta será siempre su carrera y será siempre bienvenido", dijo Guillén en la presentación de una etapa interesante como la que será la 20, entre San Martín de Valdeiglesias y la famosa Bola del Mundo.
Pero no de las negaciones vive Javier Guillén, y también ha afirmado que sí estarán Andy y Frank Schleck, Denis Menchov, Vicenzo Nibali, Roman Kreuziger, "Purito" Rodríguez y Carlos Sastre. Puede que también participe Samuel Sánchez; la participación de éste se está negociando.
Alberto ha dicho, en un homenaje que le han hecho en Pinto, que, el año que viene, compaginará dos de las tres grandes vueltas. También afirmo que este año "el mayor porcentaje" es que no vaya a disputar la ronda española pese a su "atractivo".
A Alberto le gustaría correr el Giro o la Vuelta de nuevo, pero recuerda que es complicado "compaginarlo en un mismo año".

lunes, 26 de julio de 2010

XXVII Vuelta Ciclista a Zamora

Un año más (y ya van 27), se organiza la Vuelta Ciclista a España. Los días serán parecidos a los del año pasado: del 12 al 15 de agosto. Las categorías que pueden participar son Élite y Sub-23.
Constará de "solo" cuatro etapas, todas ellas de más de 100 kilómetros:

1ª Etapa: Zamora-Benavente
-Fecha: Jueves, 12 de agosto de 2010

-Concentración y firma: De 16:15 a 17:15 horas

-Presentación de equipos y participantes: Diputación Provincial de Zamora

-Llamada de corredores: 17:20 horas

-Salida neutralizada: 17:25

-Salida real: 17:30

-Kilómetros totales: 106,o

2ª Etapa: San Pedro de Cheque-Fermoselle

-Fecha:
Viernes, 13 de agosto de 2010

-Concentración y firma: De 14:50 a 15:50 horas en la plaza mayor

-Llamada corredores: 15:50

-Salida neutralizada: 15:55

-Salida real: 16:00

-Kilómetros totales: 147,00

3ª etapa: Lubián-Parque eólico (Lubián)ç

-Fecha:
Sábado, 14 de agosto de 2010

-Concentración y firma: De 12:50 a 13:50

-Llamada corredores: 13:50 horas

-Salida neutralizada: 13:55 horas

-Salida real: 14:00 horas

-Kilómetros totales: 118,6

4ª etapa: Villaralbo-Zamora

-Fecha:
Domngo, 15 de agosto de 2010

-Concentración y fecha: De 9:45 a 10:45

-Llamada corredores: 10:50 horas

-Salida neutralizada: 10:55

-Salida real: 10:55

-Kilómetros totales: 105,00

domingo, 25 de julio de 2010

Alberto, el Tour y la punta del sillín

Se acabó. Alberto Contador ha vuelto a ganar (y van tres veces) el Tour. Es tiempo para la reflexión y el análisis, lejos de esa forma de ser tan ibérica que sube a los cielos a quien gana y pisotea sin piedad a quien pierde. Como ocurrió con la selección de fútbol, la victoria de Alberto ha estado pendiente de un hilo, y tanto pudo ganar como perder. ¿O no?

Las cosas comenzaron bien. En el prólogo, una ventaja de 41 segundos a Andy Schleck que ya aparecía como el máximo aspirante a la victoria. En las primeras y peligrosas etapas una caída le produjo unos daños de los que poco nos han hablado, posiblemente para no dar pistas a los rivales. Después, la ausencia de esa contra-reloj llana que solía haber en la primera semana y mucha montaña pero sin salvajadas como el Zoncolan o el Angliru. Puertos que se suben, en los que se sufre, pero sin esas pendientes en la que uno tiene la impresión de que se va a dar en las narices con el suelo.

Alberto, en contra de lo que algunos esperaban, no sentenció el Tour en la primera semana, ni en la segunda, ni en la tercera. Sólo soltó a Andy, quien pronto confirmó que era su principal rival, en las durísimas rampas de Mende, la única licencia que el recorrido dio a las rampas infernales. Tuvo, por cierto, una renta exigua. La tónica del resto fue siempre la misma: Los dos juntitos, uno atacaba, el otro se iba detrás, y ninguno de ellos era capaz de soltar al otro. Al final todo se decidió en una sorprendente contra-reloj de la que hablaremos más adelante.

Claro que lo más sorprendente no fue la contra-reloj. Carlos Sastre puso el dedo en la llaga cuando dijo algo así como que este Tour era una cosa de niñatos, y no se refería a lo jovencitos que son los cabezas de cartel. Se refería a los parones en la carrera motivados por circunstancias azarosas, que tanto pueden beneficiar a uno como al otro, que han llevado a que la carrera enlenteciese su marcha en alguna ocasión y un buen número de críticas a Alberto Contador por no esperar a Andy Schleck ante una presunta avería mecánica que no fue tal.

En una de las primeras etapas Andy dio con sus huesos en el suelo y el pelotón tuvo que pararse a esperar. Todos llegaron juntitos y sólo Sastre se atrevió a recordar que cuando él se fue al suelo en el Giro en los últimos kilómetros de una etapa los demás salieron zumbando para sacarle la mayor distancia posible. Que se lo pregunten a Alex Zulle cuando se vio con el culo lleno de flores o a Joseba Beloki cuando tuvo aquella terrible caída en la que Armstrong descendió sin ningún miramiento por el patatal haciendo algo parecido al ciclo-cross. En ciclismo, cuando se está jugando el triunfo, no se espera ni al mecánico y menos al principal rival.

Quizás esperar tras una caída pueda ser admisible aunque no compartamos la postura. No lo fue la reacción del público frances, de "eruditos" periodistas y de una buena parte de la gente de la calle que, contagiada por esta nueva visión del ciclismo de alto nivel, vio una traición en el ataque de Alberto cuando Andy se confundió al cambiar las marchas y la cadena se bloqueó en su cambio trasero para salirse posteriormente por el plato. Contador, que vio que su rival se quedaba atrancado tras lanzar un poderoso ataque, arrancó y se marchó a la antigua usanza. Al día siguiente era motivo de conversación en casi todos los corrillos, con la pertinente discusión de si hizo bien o hizo mal. Ese ataque de Alberto le colocó por delante en la clasificación general, lo que hacía que saliera el último en la contra-reloj teniendo en todo momento las referencias de su rival. Y eso, a la postre, resultó crucial para que pudiera ganar el Tour.

En la crono todos los guiones previstos saltaron por los aires. En las primeras referencias el tiempo de Andy amenazaba peligrosamente la diferencia de 8 segundos que había entre los dos. Llegó a estar a 1 o 2 segundos de Alberto en la general y Contador no parecía el de otras veces. Confieso que pensé que perdía el Tour el último día. Al final todo se arregló, sacó 31 segundos a Andy y acabó de amarillo en París donde, afortunadamente, este año sí sonó el himno nacional.

Poco se ha hablado de la contra-reloj. Alberto dijo que lo había pasado muy mal, cuando llegó a meta estaba exhausto, vacío, roto. Nos han hablado de problemas estomacales y él ha hablado de sufrimiento físico y psíquico a lo largo de este Tour, pero lo que nadie nos ha explicado es por qué a cada pedalada se iba escurriendo en el sillín de forma que cada cuatro vueltas a los pedales tenía que levantar el culete y volver a subirse en la parte trasera. Esto que parece tan poca cosa pudo ser una justificación oculta de su bajo rendimiento. ¿Por qué ocurría esto?

Una contra-reloj es un esfuerzo agónico. El ciclista va a tope desde que sale hasta que llega. Sus músculos y su cabeza sólo están centrados en funcionar al máximo nivel. El corazón va a tope, las piernas también, la postura es muy incómoda pero tiene que ser así para que el viento haga el menor daño posible, la bici ha sido diseñada a medida para la ocasión, y los 52 kilómetros que se recorren en poco más de una hora parecen eternos. Cualquier cosa que no funcione correctamente puede romper el delicado equilibrio que un esfuerzo así necesita, y eso pudo ocurrir con la adecuación del cuadro a Alberto o, simplemente, el reglaje del sillín.

Haced vosotros mismos la prueba. El sillín tiene que ir horizontal, si la punta está más baja os iréis continuamente hacia adelante como le ocurrió a Alberto y si está más alta la incomodidad será evidente. Probad a ir con la punta más baja que la parte trasera, y notaréis cómo con las pedaladas os vais hacia adelante. Si intentáis ir a tope veréis cómo rompe vuestro ritmo. Cuando las diferencias son de menos de un segundo por kilómetro cualquier pequeña desventaja se convierte en un mundo.

De todas formas, Alberto no iba bien. No ha ido en este Tour como en los anteriores. Se le notaba cansado en las entrevistas iniciales, a veces como ausente. Ha llegado muy justito de fuerzas al final y ha salvado los muebles con oficio. Ya van tres en el zurrón, esperemos que haya más. Nunca fue, ni será, fácil ganar una carrera de estas por mucho que Armstrong se empeñe en que los que vinieron después no estaban a la altura, y para llegar de amarillo a París hay que sudar, y mucho, la camiseta. ¡Enhorabuena, Alberto!